Perros y comunidades

Los perros no son regalos

Lo hemos visto en incontables películas: una simpática bola de pelos y larga cola esperando, sonriente, bajo el árbol de Navidad. Sin importar cuán enternecedora pueda ser la imagen mental, lo cierto es que los perros –cachorros o no– no son regalos ni deben ser considerados así.

La primera razón es porque, ¡sorpresa!, los perros son animales vivos, que crecen y sienten y tienen muchas necesidades que un dueño responsable debe subsanar, como tiempo de atención, cariño o la inversión económica que implica visitar regularmente al veterinario, por ejemplo.

Perro navidad

La segunda es, precisamente, porque los perros acarrean muchas responsabilidades de las que todo dueño debe tener consciencia y estar dispuesto a aceptar. Ser el dueño de una mascota implica un compromiso para toda la vida, y se puede extender durante hasta 15 años o incluso más.

Una mascota nunca debe ser una compra impulsiva. Antes de acoger a un perro en tu hogar, debes investigar y preparar el espacio, los gastos económicos y a tu familia. Cuando regalas un perro, se corre el riesgo de que el nuevo dueño pierda el interés en su nueva mascota luego de solo unas semanas.